Diego Martínez
Ingeniero mecatrónico especializado en robótica.
Qubiko no nació como empresa de software. Nació como un grupo de personas dando clases gratuitas de robótica en comunidades de Mexicali que nunca habían tenido acceso a ellas.



Cada herramienta nació de una necesidad que vimos en los talleres: más oportunidades para practicar, apoyo cuando surgen dudas y un camino para convertir una idea en algo que funciona.
Arrancamos llevando robótica a colonias de Mexicali donde no había ni laboratorio ni presupuesto. Instructores voluntarios, material comprado de nuestro bolsillo y niños que jamás habían tocado un microcontrolador. Ahí entendimos algo: el talento estaba; lo que faltaba eran las herramientas.
Un LED quemado era un LED menos para el siguiente grupo. Con 30 niños y un solo kit, la mayoría miraba en lugar de construir. Necesitábamos que cada alumno pudiera equivocarse todas las veces necesarias sin que eso costara dinero.
Si el material físico era el cuello de botella, la solución era darle a cada niño un laboratorio infinito en el navegador. Así nacieron la Mesa de Circuitos, el editor de bloques y el Mini-CAD: herramientas hechas desde el aula, no desde una oficina.
Un instructor no puede atender a 30 niños atorados al mismo tiempo. Creamos a Chip con una regla estricta: nunca dar la respuesta. Solo preguntar, como haría un buen maestro que se acerca a la mesa. Después vino el copiloto de planeación, porque los docentes nos pedían ayuda con el papeleo, no con la clase.
El software amplió las oportunidades para experimentar; el hardware mantuvo el aprendizaje en las manos. Con Qubiko Core desarrollamos hardware especializado en robótica, creado desde México, para conectar sensores, motores y servos. Una base para explorar rovers, brazos robóticos y otros proyectos, con los componentes que necesita cada idea.
Conoce los kits y Qubiko CoreVendemos software, kits y cursos a colegios que pueden pagarlos. Con eso sostenemos las clases gratuitas que seguimos dando. No dejamos el origen atrás: lo convertimos en el motor.
Tres disciplinas de ingeniería reunidas en un proyecto educativo: acercar la robótica, la tecnología y las herramientas para crear a más estudiantes.
Ingeniero mecatrónico especializado en robótica.
Ingeniera aeroespacial.
Ingeniero en sistemas computacionales.
En los primeros talleres, compartir un kit significaba que algunos niños tenían que esperar mientras otros construían. Los simuladores dieron otro espacio para practicar: probar un circuito, cambiar el código o diseñar una pieza antes del montaje.
Hoy la propuesta reúne esa práctica en pantalla con kits, clases y acompañamiento docente. Chip ayuda al alumno a razonar; el software de planeación apoya al maestro. La tecnología se conecta con lo que ocurre en la mesa del taller.
El propósito que empezó en Mexicali sigue presente: que más niños tengan herramientas y acompañamiento para aprender robótica. Las licencias, los kits y los cursos sostienen los talleres gratuitos que dieron origen a Qubiko.
Cada licencia, kit y curso que vendemos paga material, traslado e instructores para estas sesiones.
No pedimos donativos para operar. Cada producto que vendemos lleva dentro el costo de las clases que damos gratis.
A colegios privados, academias e instituciones con presupuesto.
En comunidades y escuelas sin recursos para un programa STEM.
Las clases en comunidades vulnerables y el acceso de esos alumnos a la plataforma siempre serán gratuitos. El modelo de negocio existe para financiar la misión, nunca para limitarla.
Seguimos dando talleres gratuitos de robótica. Si conoces una escuela, casa de cultura, albergue o colonia donde los niños no tienen acceso a esto, escríbenos y vemos cómo llegar.
Escribe a contacto@qubiko.com.mx
Un taller típico dura entre 4 y 8 sesiones.
Alumnos formados
Escuelas aliadas
Proyectos construidos
Ahorradas al docente por semana
Si tu colegio contrata con nosotros, parte de ese presupuesto se convierte en clases gratuitas para otros niños.